Me sorprende el 2011 metiéndola una vez mas y mis amigos en el campo virtual observando, " Trincado está de nuevo metiendo púa", y algunas personas ( incluído yo mismo ) nos preguntamos cual será él limite a esa exposición autoimpuesta y autocomplaciente de decir lo que se piensa, casi sin filtro de autocensura : esta es una reflección consciente sobre los debates que se arman en la red social Facebook gracias a mis comentarios y opiniones entre otras acciones y formatos. |
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En la particularísima inquietud que conlleva el querer saber sobre el futuro de uno mismo, la confrontación y el supuesto enojo van haciendo su camino propio, sin darle mucho lugar a la opinión correcta ni esperada sinó al personalìsimo punto de vista que puede o no coincidir con cierta objetividad, muy lejana seguramente frente a la que se podría compartir con la correspondiente al comun de el pensamiento de la gente. |
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La controversia, la provocación, la opinion, o el silencio en muchos casos, pueden tener significados solapados, que no se corresponden con la intención, con esto no quiero decir ni siquiera que soy buena persona, no hay moral en ésta intención, que pretende siempre que el otro termine la idea, que el músculo de el pensamiento propio se active y deje ver a los otros o no, cuales son sus propias conclusiones. |
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La púa también puede ser buena si se le encuentra una función, siempre una púa tiene una acción definida, es difícil de suplantar por otro modelo que no sea el correspondiente, protege otras partes de el cuerpo en algunos casos y las hay de materiales preciosos, aunque dudo, que el diamante al que se refiere la descripción de la que se usa con los discos de vinilo, tenga algo que ver con Audrey Hepburn, Capote o algún desayuno en algún lugar muy coqueto de alguna ciudad cosmopolita de el mundo. |
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A la púa blanca tengo mucho que agradecerle, como ir al tacho, tirarla sin hacerle alguna ceremonia o ritual, una adulación, un brindis? |
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Como dejarla partir sin un mínimo reconocimiento. |
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Cuantas púas pasaron por mi vida y fueron importantes para mi, que pasaron al olvido sin consciencia, díscolo, en el fervor de escuchar un nuevo vinilo y cual habrá sido el origen de esta pieza, las púas se van mezclando, viejas con mas nuevas y por lo menos yo, no las tiro hasta que el ultimo ápice de " diamante" quedó atrapado o disparado desde un zurco con la fuerza parabólica que lo arrastró convirtiendo tal preciado instrumento de la fidelidad auditiva en un objeto inútil. |
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Debería aprender de esta púa que estoy tirando a la basura próximamente, ella no discriminó estilos ni formatos de discos, los recibió a todos, folklóricos o electrónicos, de Ramona Galarza y Mercedes Sosa a Ricardo Villalobos, pasando por Deep Purple y El Club de El Clan o algún florido de los editados por el programa de televisión de los setentas : Alta Tensión. |
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Últimamente esta púa blanca solo reprodujo clásicos de el Paradise Garage o novedades llegadas desde Berlín, el nuevo ombligo productivo de vinilos, entre otros objetos giratorios de culto y estudio, porque ahora con el tiempo detrás ya no puedo reírme de el slogan que se veía en los discos cuando recién leía mis primeras letras: Disco Es Cultura. |
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Y transitando este homenaje a la púa descubro que antes de ser lector de libros, fui lector de tapas de discos, y aconsejo a los que quieren familiarizarse de una manera bastante divertida con el lenguaje anglo desde este compendio del mundo autodidacta, a leer las letras de las canciones impresas en las tapas de los discos de vinilo o en los booklets de los cds mientras las cantan, aunque, como volver atrás mi consejo imperialista de leer en inglés, una traición arraigada y difícil de aceptar al nativo lenguaje. |
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La otra, amarilla, es de guitarra y la dejo en casa Gabo Manelli, un día que vino a poner un bajo a un mix que estaba haciendo de los Babas en ése momento, Sai Baba aun vivía, al venir me preguntó si tenia alguna, ante mi negativa el trajo una suya, cuando terminó de grabar me la dio y me dijo : " Te la regalo, te la dejo, a vos no puede faltarte una púa" en ese momento sentí que me daba el título de músico y productor, fue un momento emocionante, nunca se lo había contado a nadie, pero bueno, estos tiempos de exposición nos hacen mas desprendidos y chusmas. |
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| Sumisa abre su boca sin mirar a los ojos |
| a quien dará su servicio |
| dijo sí siempre, aún en día de humedades |
| apenas descalza, pisando la hojarasca |
| sofrito de algún platillo perfumado |
| en colores de ballet, en ráfagas |
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